El mantenimiento preventivo es una práctica periódica de cuidado del carro. El objetivo es revisar el correcto funcionamiento del auto y cambiar las piezas que han sufrido algún desgaste.

Estos ajustes se deben hacer cada cierto kilometraje que, dependiendo de la marca y el modelo del vehículo, viene determinado en el manual del fabricante. De todas maneras, generalmente, el primer mantenimiento se realiza a los 5.000 kilómetros y luego cada 10.000 kilómetros.

La inspección del Triángulo de Seguridad  se encarga de revisa los componentes críticos interconectados de un sistema que definen el control, frenado y estabilidad. Más allá de las llantas y los frenos, incluyendo amortiguadores, struts, resortes, barra estabilizadora, rótulas, así como otras partes de la suspensión y del chasis.

El Triángulo de Seguridad es vital para la habilidad del conductor para prevenir accidentes. Solamente una parte desgastada puede disminuir el control del vehículo y poner en riesgo la seguridad.

CONTROL

Unos amortiguadores y struts desgastados ocasionan un movimiento excesivo del cuerpo, lo que afecta la habilidad para controlar el vehículo y esquivar todos los objetos que se pueden encontrar en el camino.

FRENADO

Unos amortiguadores y struts desgastados hacen que mucho peso se transfiera a las llantas delanteras al momento de frenar, lo que se convierte en una mayor distancia al frenar.

ESTABILIDAD

Unos amortiguadores y struts desgastados ocasionan un movimiento excesivo, deslizamiento y bronco

Lleva tu carro al taller para pedir una inspección del triángulo de seguridad, recuerda que es necesario para que manejes seguro, porque una sola pieza desgastada puede reducir el control de vehículo y poner en peligro tu seguridad